Cómo elegir la cama ideal para tu perro o gato
Su postura al dormir, sus medidas y el lugar de la casa te dicen qué cama necesita. Guía práctica para acertar a la primera.
Mascody
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Un perro adulto duerme entre 12 y 14 horas al día; un gato, todavía más. Eso convierte a su cama en el mueble que más usa de toda la casa. Elegirla bien no depende del precio ni del color, sino de tres cosas: cómo duerme, cuánto mide y dónde la vas a poner.
1. Observa cómo duerme
Antes de medir nada, fíjate durante un par de días en la postura que adopta al dormir. Es la mejor pista sobre el tipo de cama que va a usar de verdad.
- Se hace bolita. Busca conservar el calor y sentirse rodeado. Le van las camas redondas con borde elevado, donde puede apoyar la cabeza y acurrucarse.
- Se estira por completo. Necesita superficie, no paredes. Una cama rectangular o tipo sofá le deja extender patas y espalda sin quedar a medias fuera.
- Se mete debajo de cobijas o muebles. Lo que busca es refugio. Una cama tipo cueva o una casita cubierta le da la privacidad que ya intenta conseguir por su cuenta.
- Duerme pegado a la pared o en una esquina. Le gusta tener la espalda cubierta. Una cama con respaldo o semicubierta suele convencerlo.
Los gatos, en general, prefieren espacios cerrados y en alto; muchos perros pequeños comparten ese gusto por las cuevas.
2. Mide a tu mascota, no a la cama
El error más común es comprar "talla mediana" porque el perro "es mediano". Mejor mide:
- Con tu mascota dormida y estirada, mide desde la punta de la nariz hasta la base de la cola.
- Suma entre 15 y 20 cm. Ese es el largo mínimo que debe tener la superficie interior de la cama.
- Si duerme hecho bolita, mide el diámetro del círculo que forma y suma 10 cm.
Fíjate en las medidas interiores: en una cama con borde grueso, el espacio útil puede ser bastante menor que la medida exterior. Y si es un cachorro, piensa en el tamaño que tendrá de adulto o asume que vas a cambiar de cama.
3. El material importa más de lo que parece
- Felpa y terciopelo: suaves y calientitos. Ideales para temporada de frío, para gatos y para perros de pelo corto o razas pequeñas.
- Algodón: fresco y transpirable, buena opción en climas cálidos o para mascotas que se acaloran.
- Tela Oxford: resistente al rasguño y a la humedad. Útil si tu perro rasca la cama antes de echarse o si la cama va a viajar.
- Base antideslizante: evita que la cama se mueva cuando se sube de un salto, sobre todo en pisos de loseta.
Para perros mayores o con problemas articulares, prioriza un relleno firme y grueso: si al presionar con la mano tocas el piso, se queda corto.
4. Piensa en la limpieza desde el primer día
Pelo, tierra de las patas, babas y algún accidente: toda cama se ensucia. Antes de comprar, revisa:
- Si el cojín o la funda se pueden quitar.
- Si se lava a máquina o solo a mano.
- Si la base es impermeable, para que la humedad no llegue al relleno.
Como referencia, lava la funda cada una o dos semanas y aspira la cama entre lavados. Si tu mascota tiene alergias en la piel, con más frecuencia.
5. Dónde ponerla
Una buena cama en un mal lugar se queda vacía. Algunas reglas que funcionan casi siempre:
- Lejos de corrientes de aire, de la puerta principal y del sol directo de la tarde.
- En una zona tranquila, pero no aislada: a la mayoría les gusta descansar donde pueden ver a su familia.
- Sobre piso seco; evita patios o cocheras donde se acumula humedad.
- Si tienes varias mascotas, una cama por cada una. Compartir puede generar peleas silenciosas por el lugar.
Cómo lograr que la use
Si tu mascota ignora la cama nueva, no la regañes. Pon dentro una prenda tuya con tu olor o su cobija de siempre, déjale un premio y felicítalo cuando se acueste ahí. La mayoría se adapta en pocos días. Si después de un par de semanas sigue durmiendo en el piso frío, quizá la cama le da calor de más o le queda chica: vuelve al paso 1.
Resumen rápido: si se hace bolita, cama redonda con borde; si se estira, rectangular; si se esconde, tipo cueva. Mide de la nariz a la cola y suma 20 cm.
Opciones en Mascody
Agrupamos nuestras camas según lo que acabas de leer:
- Para los que se hacen bolita: la cama redonda esponjosa, de felpa con borde elevado.
- Para los que se estiran: la cama cuadrada de felpa, tipo sofá con relleno de algodón.
- Para los que buscan refugio: la cama tipo cueva, de algodón con cojín reversible y lavable, o la casita tipo cueva, con base antideslizante e impermeable.
- Para viajar o tener un espacio propio en casa: la casa plegable de tela Oxford, que se arma sin herramientas.
Y ya que tu mascota tiene su lugar en casa, asegúrate de que siempre pueda volver a él: personaliza su placa de identificación con tus datos de contacto.